Cubierta de Verano
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Reducción de la evaporación del agua: evita pérdidas significativas, especialmente en días calurosos, ayudando a ahorrar recursos y costes de reposición.
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Conservación de la temperatura del agua: mantiene el agua más caliente durante la noche y reduce el uso de sistemas de calefacción.
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Menor acumulación de suciedad: protege la piscina de hojas, polvo e insectos, reduciendo tiempo y costes de limpieza.
Cubierta de Invierno
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Protección total durante el periodo de inactividad: impide la entrada de residuos, agua de lluvia sucia y algas durante los meses de no uso.
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Mayor seguridad: actúa como barrera física que previene accidentes con niños o mascotas.
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Facilidad en la reapertura de la piscina: al llegar la primavera, la piscina está más limpia y lista para usarse con menos mantenimiento inicial.